Todo lo que necesitas saber sobre el aceite de argán

 

El aceite de argán, conocido también como oro del desierto, es un aceite cuyas propiedades en la cosmética ecológica están más que constatados.  Éste se extrae exponiendo al sol los frutos del árbol de Argán, a los que una vez secos se les quita la semilla para después prensarla en frío. Durante todo el proceso no existe ningún producto químico involucrado, de esta forma, el resultado es un aceite dorado con un olor muy sútil.

PROPIEDADES
El aceite de argán está conformado por una elevada cantidad de ácidos grasos esenciales y de Vitamina E. Dicha Vitamina E produce un efecto antioxidante, facilitando la conservacion totalmente natural del producto.

USOS Y BENEFICIOS
El aceite de argán se puede usar mezclándose con la crema habitual, el sérum, el gel, champú. Todo depende del fin que quieras darle al aceite. Al realizarse la mezcla, ninguno de los productos pierden eficacia, sino al contrario. El aceite de argán siempre potencia los beneficios.
Para el cabello: El aceite de argán es un gran aliado del cabello deshidratado o dañado. Le aporta brillo, suavidad y sedocidad. Espárcelo de medios a puntas y déjalo actuar unas horas o toda la noche. Al día siguiente lavar como de forma habitual y notarás la diferencia.
Para las uñas: Contiene un principio activo que hidrata y regenera las uñas dañadas, además de permitirles crecer más y mejor, sin hendiduras.
Para el cuerpo: El aceite de argán actúa en toda la capa superior de la dermis dejando un aspecto suave e hidratado. No es graso y penetra rápido en la piel, y no es incompatible con pieles con tendencia acnéica.
Para el rostro: Previene el envejecimiento, hidrata y aporta luminosidad y flexibilidad. Aplícalo todas las noches sola o mezclada con tu crema de noche y notarás la diferencia.
Cicatrizante: Su mayor uso cosmético se define por la capacidad para regenerar cicatrices, así sean heridas o quemaduras. También disimula y previene la aparición de estrias.
Calma y repara irritaciones y quemazones.